
A caballo de dos siglos y de dos culturas, reconociendo que el mundo físico orbita y el social pendula y a sabiendas de que la primavera no puede permanecer, intento mostrar aquello que pienso. Si algo de este contenido es una sola vez útil a uno solo de los visitantes, la experiencia habrá valido la pena. Cualquier foto es imagen del pasado, y puestos a escoger, prefiero verme con todo el futuro por delante.
miércoles, 6 de septiembre de 2028
Hoy he abrazado a mi hija
sábado, 18 de diciembre de 2027
Padre
Supiste adaptar la transición a nuestra edad desdeñando la tuya. Diste tiempo a nuestros tiempos. Seis años es mucho tiempo, mucha delicadeza, dedicación y generosidad.
jueves, 26 de junio de 2025
Cerebro humano vs IA
Cerebro humano vs IA:
Arquitectura y Sistemas de Memoria
Comparativa de la Arquitectura:
Cerebro Humano vs Modelo GPT (Transformers)
. Por ejemplo, la corteza cerebral se divide en lóbulos especializados (visual, auditivo, frontal, etc.), pero todos están intensamente interconectados. Las sinapsis (conexiones entre neuronas) son plásticas: su fuerza de conexión cambia con la experiencia, almacenando información de forma distribuida en el cerebro
. En cambio, un modelo de inteligencia artificial como GPT (un transformer de lenguaje) tiene una arquitectura mucho más definida: la información fluye a través de capas secuenciales de neuronas artificiales con rutas de entrada (input) y salida (output) claramente delineadas
. Cada “neurona” artificial es una unidad de cálculo simplificada que recibe valores numéricos de muchas neuronas previas, los pondera mediante pesos sinápticos artificiales y produce una salida tras aplicar una función de activación
. Estos pesos de la red neuronal artificial juegan un papel análogo al de las sinapsis en el cerebro (determinan la fuerza de conexión entre unidades)
Pero a diferencia del cerebro –donde las conexiones cambian constantemente– en un modelo GPT los pesos quedan fijos una vez entrenados. Una red transformer moderna como GPT está compuesta por decenas de capas apiladas (por ejemplo, GPT-3 tenía 96 capas) de dos tipos básicos: capas de autoatención y capas feed-forward (redes densas). Se especula que GPT-4 tiene más de 120 capas.
. Cada capa procesa en paralelo muchas “neuronas” artificiales, pero la información avanza en etapas ordenadas (de la primera a la última capa). Esto contrasta con el cerebro, donde no existe una separación estricta de capas de procesamiento –más bien, las señales neuronales viajan a través de múltiples circuitos en paralelo y se retroalimentan. Otra diferencia es que en la IA distinguimos claramente el hardware (la infraestructura que transporta datos) del software o datos en sí; en el cerebro, en cambio, no existe tal distinción: la información son cambios físicos en las conexiones neuronales (mayor conectividad entre ciertas neuronas significa literalmente un recuerdo o dato distinto)
. Además, los modelos IA suelen operar con señales digitales sincronizadas en ciclos de reloj muy rápidos, mientras que las neuronas disparan impulsos eléctricos más lentos (milisegundos) pero en enorme paralelo. Pese a estas diferencias, ambos sistemas comparten principios generales: tanto el cerebro como las redes profundas aprenden ajustando conexiones (sinapsis o pesos) en función de la experiencia, y en cierto nivel las neuronas artificiales imitan las biológicas (reciben entradas múltiples, las integran y “disparan” un resultado si superan cierto umbral)
. Embeddings y mecanismos de atención. En un modelo GPT, las palabras (o fragmentos de texto) de entrada se convierten primero en vectores numéricos (embeddings) que capturan su significado estadístico
. Esta etapa equivale a representar internamente un estímulo, análogo a cómo el cerebro convierte señales sensoriales (como luz o sonido) en patrones de activación neuronal. Una vez embebidos los datos, el modelo procesa secuencialmente múltiples capas de autoatención. El mecanismo de autoatención permite que el modelo filtre y focalice la información más relevante en cada paso: en cada capa, cada “neurona” artificial decide cuánto atender a la salida de otras neuronas mediante pesos de atención. Esta idea recuerda a la forma en que el ser humano presta atención a estímulos importantes e ignora distractores. De hecho, se suele explicar que “al leer una frase, nuestro cerebro no presta igual atención a todas las palabras, sino que enfoca las más importantes en contexto; de forma similar, la autoatención en un Transformer aprende qué palabras (o tokens) deben influirse más entre sí en cada capa”
. Gracias a múltiples “cabezas” de atención, GPT puede captar distintos tipos de relaciones en paralelo (por ejemplo, una cabeza puede enfocarse en la estructura gramatical y otra en el significado semántico). En esencia, GPT organiza el procesamiento en capas jerárquicas especializadas, de forma análoga a cómo diferentes circuitos o áreas cerebrales procesan distintos aspectos de la información (aunque en el cerebro real, esta especialización no es tan modular ni secuencial como en la red artificial)
. En resumen, la arquitectura del cerebro es mucho más compleja, masivamente paralela y plásticamente adaptable que la de un modelo avanzado de la IA actual generativa.
. El cerebro funciona con miles de millones de neuronas que se reconfiguran constantemente, mientras que un modelo como GPT utiliza miles de millones de parámetros numéricos ajustados durante el entrenamiento pero fijos al operar. Aún con estas diferencias fundamentales de estructura (biología vs silicio, conexiones auto-organizadas vs capas programadas), las redes neuronales artificiales han logrado inspirarse en el cerebro lo suficiente como para replicar ciertas funciones cognitivas (percepción de patrones, memoria asociativa, aprendizaje por ejemplos)
. No es casualidad que términos como “neurona”, “red neuronal” o “aprendizaje profundo” provengan directamente de la analogía con el cerebro humano
. Sin embargo, las limitaciones también son claras: las IA actuales carecen de la auténtica plasticidad y eficiencia energética del cerebro, y su inteligencia está confinada a lo que fue programado o a lo que ha aprendido de datos, sin la autonomía y riqueza de adaptaciones que exhibe un cerebro biológico en un entorno impredecible.
Memoria
Humana vs Memoria en IA
Memoria
sensorial: Es un almacenamiento ultra-breve de las impresiones sensoriales
(visual, auditiva, táctil, etc.). Dura solo unos cientos de milisegundos y
tiene gran capacidad, pero la información se desvanece casi inmediatamente si
no le prestamos atención
. Su función es dar continuidad a nuestras percepciones – por ejemplo, la memoria icónica retiene una imagen visual por unas décimas de segundo después de verla, y la memoria ecoica retiene un sonido unos 2–4 segundos
. Equivalente en IA: Los modelos GPT y similares no poseen un análogo directo a la memoria sensorial humana, ya que típicamente procesan la información de entrada de forma casi inmediata. Podríamos decir que los datos “sensibles” (píxeles de una imagen, ondas de audio, texto bruto) se convierten en vectores numéricos de entrada y apenas se mantienen en un buffer hasta ser procesados por la red neuronal. En sistemas de IA multimodal o robots complejos, existe un breve registro de entrada (por ejemplo, el frame de una cámara o muestras de audio) pero, a diferencia del cerebro, la máquina no necesita un almacén sensorial transitorio amplio: la información pasa enseguida al siguiente módulo (p. ej., el algoritmo de reconocimiento de imágenes). Si la IA no “atiende” a ciertos datos de entrada, simplemente no los procesa – análogo a cuando la información sensorial humana se pierde por falta de atención
Memoria de corto plazo (MCP) / Memoria de trabajo: Es la memoria activa y de capacidad limitada donde mantenemos la información a la que estamos prestando atención en un momento dado. En humanos dura alrededor de 20–30 segundos (aunque el repaso mental puede prolongarla) y suele limitarse a unos 7 ± 2 elementos a la vez. Aquí es donde manipulamos conscientemente datos – por ejemplo, al recordar un número de teléfono lo repetimos en la mente para no olvidarlo. La MCP funciona como puente entre lo que percibimos y lo que almacenaremos más permanentemente
. Una versión más elaborada es la memoria de trabajo, que incluye la MCP más los procesos de control que nos permiten actualizarla, reorganizar la información, etc.
. Equivalente en IA: La ventana de contexto de un modelo GPT cumple un rol parecido a la memoria de trabajo. GPT puede “mantener en mente” una cantidad limitada de tokens (palabras o fragmentos) de la conversación o texto de entrada reciente. Por ejemplo, versiones actuales de GPT-4 manejan hasta 8,000 o 32,000 tokens (según el modelo) antes de que empiece a olvidar contenido anterior. Todo lo que quede fuera de ese contexto inmediato no influirá en la siguiente respuesta, a menos que se le proporcione de nuevo. Esta sería la “memoria a corto plazo” de la IA: el historial dentro de la conversación en curso. Si la conversación es muy larga, el modelo enfrenta desafíos similares a los de nuestra memoria de trabajo: se le dificulta recordar detalles del inicio, puede perder coherencia u “olvidar” información relevante
. Para mitigar esto, las implementaciones prácticas emplean técnicas como resúmenes dinámicos o truncamiento del historial: por ejemplo, se resume lo ocurrido hace mucho en la conversación y se inserta ese resumen en lugar del texto completo, para mantenerse dentro del límite de contexto
. Aún así, el límite de contexto impone que la memoria inmediata de GPT es finita, análogamente a cómo nuestra memoria de trabajo no puede retener demasiados elementos a la vez. Otra similitud es que los transformers utilizan el mecanismo de atención para manejar esta memoria corta: el modelo “decide” qué partes del contexto son más importantes en cada paso, comparable a cómo la atención humana focaliza ciertos recuerdos en el pensamiento activo
Memoria a largo plazo (MLP): Es el almacén relativamente permanente y de capacidad prácticamente ilimitada donde se guardan nuestros conocimientos, experiencias y habilidades acumuladas. En humanos, la MLP se subdivide en memoria explícita (declarativa) y memoria implícita. La memoria explícita incluye la memoria episódica (recuerdos de eventos o episodios autobiográficos, con su contexto de tiempo y lugar) y la memoria semántica (datos y conocimientos generales sobre el mundo, hechos, conceptos, lenguaje)
. Por otro lado, la memoria implícita abarca principalmente la memoria procedimental (habilidades motoras y hábitos, como andar en bicicleta o tocar un instrumento, que recordamos inconscientemente tras aprenderlos) además de reflejos condicionados y priming [fenómeno donde la exposición a un estímulo (como una palabra, imagen, o sonido) afecta la respuesta a un estímulo posterior, a menudo de forma inconsciente]. La memoria de largo plazo humana puede durar desde minutos hasta toda la vida, aunque su consolidación requiere procesos cerebrales (ej. reactivación, sueño) y es susceptible a distorsiones. De hecho, no almacenamos copias exactas de la información: cada vez que recordamos algo lo reconstruimos y podemos introducir cambios o errores
. Equivalente en IA: Lograr una memoria duradera y extensible en agentes de IA es un área activa de desarrollo. En los LLM puros (como ChatGPT “estándar”), la memoria de largo plazo subyacente es esencialmente el conocimiento adquirido en sus pesos durante el entrenamiento. Es decir, tras leer enormes corpus de texto, el modelo ha “almacenado” en sus parámetros millones de patrones lingüísticos, datos y hechos – análogo a una memoria semántica de la IA integrada en el modelo. Sin embargo, esta memoria no es fácilmente modificable por experiencias nuevas específicas (salvo mediante re-entrenamiento o fine-tuning). Por ello, una tendencia reciente es complementar los LLM con almacenamiento vectorial externo, equivalente a una base de conocimientos que el agente pueda consultar y actualizar dinámicamente
. En la práctica, esto se implementa con bases de datos vectoriales: el agente convierte información (por ejemplo, diálogos pasados, documentos relevantes, preferencias del usuario) en vectores (embeddings) y los guarda en una base de datos especializada. Más tarde, ante una nueva pregunta o situación, puede recuperar (vía búsqueda por similitud de vectores) los recuerdos pertinentes y reenviarlos al modelo para que los tenga en cuenta. De este modo, la IA puede recordar hechos o experiencias de interacciones previas más allá de los límites de su contexto inmediato
. Por ejemplo, un agente conversacional puede recordar cosas que el usuario le contó en sesiones anteriores (p. ej. nombre de su mascota, gustos personales) consultando su memoria vectorial persistente, lo que emula nuestra memoria episódica de conversaciones pasadas. Asimismo, la memoria semántica de un agente puede representarse por un conjunto de datos o perfil del usuario que el sistema va enriqueciendo con nuevos hechos (e.j., “el usuario vive en Madrid” o “prefiere respuestas con ejemplos”)
. En cuanto a memoria procedimental, los agentes basados en LLM incorporan reglas de comportamiento que funcionan como “instintos” o habilidades fijas – por ejemplo, un prompt de sistema con instrucciones (“no revelar cierta información privada”, “responder en tono formal”) se puede ver como análogo a las reglas de procedimiento con las que opera el agente
. Además, las propias capacidades latentes del modelo (como saber gramática, aritmética básica o lógica) son en efecto habilidades adquiridas durante el entrenamiento, cumpliendo el rol de memoria procedimental implícita (el modelo no necesita reaprender desde cero cómo sumar o cómo estructurar una frase cada vez; ya tiene “cableado” ese conocimiento en sus parámetros).
En
los agentes de IA más avanzados, se están diseñando arquitecturas inspiradas en
la cognición humana que combinen estos tipos de memoria. Por ejemplo, se habla
de memoria de corto plazo para el contexto inmediato de la conversación,
memoria de trabajo para manejar la tarea en curso, memoria episódica para
registrar eventos pasados importantes en secuencia, y memoria semántica de
largo plazo para conocimientos generales del agente
. Fuentes: Para la elaboración de esta comparación se han consultado
recursos de neurociencia y de inteligencia artificial, incluyendo textos
académicos y artículos especializados. Se destacan, entre otros, un artículo de
Psicología y Mente contrastando la arquitectura cerebral con la de sistemas IA
Explicaciones técnicas sobre la estructura interna de GPT
(modelo transformer)* documentación de IBM y AWS sobre redes neuronales
inspiradas en el
* así como blogs recientes que describen la implementación
de memorias de corto y largo plazo en agentes con LLM
Inteligencia Artificial vs Inteligencia Humana: 7
diferencias
Microsoft Word - cap.tulo4.doc
Page Revision for Unidad 2.4. Imitando a... | Librería
CATEDU
GPT Architecture: A Technical Anatomy | by Doğukan | Jun,
2025 | Medium
GPT Architecture: A Technical Anatomy | by Doğukan | Jun,
2025 | Medium
Inteligencia Artificial vs Inteligencia Humana: 7
diferencias
Transformer (deep learning architecture) - Wikipedia
GPT Architecture: A Technical Anatomy | by Doğukan | Jun,
2025 | Medium
Inteligencia Artificial vs Inteligencia Humana: 7
diferencias
RNA, IA y la función del cerebro humano
Microsoft Word - cap.tulo4.doc
RNA, IA y la función del cerebro humano
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19.4: Etapas de la memoria: memoria sensorial, a corto plazo
y a largo plazo - LibreTexts Español
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Tipos de memoria – Conceptos de la Ciencia del Aprendizaje
para Docentes (proyecto Illuminated)
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Memoria en agentes IA: tipos e implicaciones
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Inteligencia Artificial vs Inteligencia Humana: 7 diferencias
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Agentes de IA y Model Context Protocol La nueva era de la automatización inteligente
Memoria en agentes IA: tipos e implicaciones
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LLM-Based Intelligent Agents: Architecture and Evolution - Ajith's AI Pulse
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¿Qué son los agentes de IA? Definición, ejemplos y tipos |
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Memoria en agentes IA: tipos e implicaciones
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domingo, 15 de junio de 2025
Mi nieto
Hoy he visto a mi nieto. Siete meses de vida y una sonrisa que ya ilumina más de lo que él imagina. He podido acariciarle las manos, pequeñas, suaves, vivas. Le he lanzado un beso, sin levantarlo en brazos, porque no está bien visto por sus padres. Porque sus padres —mi hija y su esposo— prefieren mantener cierta distancia, una cautela que no comparto pero que respeto.
Me ha dolido no poder tenerlo en brazos. No poder acunarlo, ni tan siquiera sentir su peso sobre mi pecho. A su madre, cuando era bebé, todos mis amigos la cogieron, la besaron, la arrullaron. Y fue una niña feliz, segura, querida. No entiendo bien este cambio de mirada, esta contención. Pero no es momento de reproches, sino de asumir que hay caminos nuevos, aunque uno no los haya elegido.
Hoy he visto a mi nieto. Y aunque el encuentro ha sido breve y limitado, me ha llenado el corazón. Porque verle reír, aún sin tenerle en brazos, es una bendición. Porque sé que algún día, cuando camine, cuando hable, cuando empiece a preguntar por su entorno, también preguntará por mí.
Tengo esperanza, paciencia y este niño me genera amor. Discreto, sereno, e intacto a pesar de mi edad. Algún día, confío, podré compartir con él lo que llevo guardado: cuentos, canciones, paseos, aficiones y reflexiones, silencios compartidos. Mientras tanto, agradezco el momento, el contacto, esa chispa de vínculo que comienza a nacer.
Hoy he visto sonreir a mi nieto. Y eso, hoy, es todo lo que necesito.
viernes, 2 de junio de 2023
El daño está hecho.
Parece que ha habido una debacle electoral en España. O por lo menos, eso dicen los medios. La prioridad al estamento político esconde el daño que durante los últimos cuatro años el gobierno ha infligido a estructuras de estado, instituciones, sociedad civil y a cada uno de los ciudadanos que habita nuestro país. Los titulares son para políticos y partidos que han ganado, perdido o participado con desigual fortuna en esta confrontación electoral de tipo regional y municipal.
Todo el mundo
habla; nadie escucha.
Si alguien escuchara, oiría las tropas afilando sus cuchillos, los caballos
relinchando nerviosos esperando ser montados por fieros guerreros, sus líderes,
que los llevarán al matadero de las trincheras. Algún que otro burro bramando
para hacerse oír entre tanto barullo y queriendo destacar participando en el
combate convocado a destiempo por el mayor de los perdedores de la última
refriega.
La convocatoria de elecciones
anticipadas es la mejor estrategia para no dejar tiempo para la reflexión, para
esconder culpabilidades y para desenfocar el resultado obtenido por la amalgama
de partidos presentes o soportes de un gobierno que no ha podido acabar su
legislatura. Aquí nadie pasa cuentas. Unos dimiten, otros dan un paso al lado, otros convocan nuevas elecciones, la mayoría se oculta, pero nadie pasa cuentas y asume culpas frente a los administrados ni frente a la ley. En política, mentir, malgastar, traicionar y engañar es gratis por mucho dolor y daño que produzca.
Nadie quiere hacer, en
estas condiciones, balance de daños de los últimos cuatro años, pero los daños
están ahí. Permanecerán y no podrán ser borrados por mucho tiempo. Algunos
habrán cambiado irremisiblemente la realidad social de nuestro país. También ha
habido frutos útiles y provechosos, a qué negarlo. Pero el balance es
desastroso, sea cual sea el punto de vista y la ideología desde la que se mire. La separación de poderes es una entelequia. El descrédito y la politización de estamentos e instituciones que deberían ser
garantía de ecuanimidad y estabilidad ha dado al traste con una configuración que ha
proporcionado, con sus altibajos, la referencia necesaria para que la sociedad
pudiera evolucionar.
Hoy grupos de todo pelaje
se permiten enfrentamientos con cualquier ley, con cualquier cuerpo que
conforman la estructura legal que nos hemos dado como sociedad y como estado.
Por una u otra razón el gobierno no ha querido o no ha podido reconducir la
voluntad destructiva de estos desafíos. Bien al contrario, algunas veces, un
descompuesto gobierno multicolor ha defendido posiciones contrarias y ha
incitado la rivalidad entre grupos que deberían haberse sentido amparadas por
una justicia integradora. Ello ha producido rupturas dentro de la sociedad que
permanecerán por mucho tiempo y desgarros hasta en las propias familias creando
separaciones irreparables por lo irracional de su motivación.
Las dinámicas destructivas
han anidado en grupos disgregadores de la sociedad española y auguran futuros
conflictos regionales cuya desactivación resultará complicada sino imposible.
Lejos de conceder un tiempo
de reflexión que permitiera a la sociedad atemperar la radicalidad y el
enfrentamiento, transfiriendo nuestras decisiones del corazón y el estómago al cerebro y consideración, entramos irreflexivamente en un nuevo periodo de exaltación ideológica
y enardecimiento de desafíos y hostilidades de todos contra todos.
Restañar heridas, recoser
desgarros y calmar la congestión quedará postergado a tiempos futuros y, al
calor de la campaña desatada, se profundizarán los desacuerdos y se enquistarán
los fanatismos y extremismos. Vienen tiempos difíciles.
miércoles, 12 de abril de 2023
Información complementaria. (al 20 aniversario)
En este artículo reflexiono sobre el 20 aniversario de mi coche como punto de partida para una crítica razonada a las políticas climáticas actuales. Cuestiono la moralidad de los gobiernos que imponen sacrificios desproporcionados a los ciudadanos mientras mantienen prácticas contaminantes a gran escala. Frente al discurso dominante, propongo una mirada crítica y bien fundamentada que no niega el cambio climático, pero sí exige un análisis equilibrado y realista de sus causas y posibles soluciones.
#CambioClimático, #IPCC, #Agenda2030, #CensuraCientífica, #CocheTérmico, #PensamientoCrítico, #EcologismoDogmático
Sobre mi escrito referente al 20 aniversario de mi coche y, en menor medida el del cambio climático, he recibido algunas respuestas que considero producto de falta de información.
La moral es el conjunto de convicciones que fundamentan los principios éticos que guían las acciones tanto políticas como sociales de personas y las entidades que estas forman. Otrosí, tachar de terraplanista y negacionista a quien opina y razona de forma no conforme al pensamiento único impuesto por nuestros mandatarios actuales y ofreciendo relatos distintos al discurso políticamente correcto, no es argumento alguno ni ayuda a la reflexión.
Ante todo, debo denunciar la inmoralidad
de los gobiernos que imponen un cambio de paradigma a la vida privada de sus
gobernados, sin valorar los daños que infligen a las personas abocándolas a un
escenario imposible de alcanzar, mientras permiten, si no alientan, la
persistencia de actividades totalmente contrapuestas al objetivo supuestamente
perseguido. Mientras se queman millones de toneladas de carbón, centenas de miles
de hectómetros cúbicos de gas y millones de barriles de petróleo para generar
energía eléctrica, se promociona el coche eléctrico y se machaca al
populacho que anda como puede en sus vehículos térmicos. Se imponen a los ciudadanos limitaciones y se les exigen sacrificios que los gobiernos ignoran para ellos mismos en su vida social y personal, así como en su acción política.
Estos gobiernos inmorales
y despóticos (cuando no corruptos), basan sus decisiones (además de las
presiones de los lobbies), en informes emitidos por entidades entre las que
destaca el IPCC.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) es un organismo científico establecido por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en 1988. El IPCC se basa en la evaluación de la literatura científica disponible y la revisión por pares de ésta, sobre el cambio climático y sus impactos en el medio ambiente y la sociedad. Por tanto, la cantidad de literatura científica publicada con unas u otras tendencias influye en los informes emitidos por el IPCC. El número de publicaciones depende en parte, de la cantidad de recursos que respalden unos u otros estudios y su difusión.
El financiamiento del IPCC
proviene principalmente de los gobiernos de algunos países que contribuyen
voluntariamente a su funcionamiento y a la difusión de sus informes. Los
informes del IPCC son discutidos y negociados por los gobiernos patronos de este
organismo. Es cierto que las discusiones
políticas pueden surgir en la negociación de los informes del IPCC, ya que
los gobiernos participantes pueden tener diferentes intereses y perspectivas
sobre las políticas climáticas. A pesar del rigor científico que el IPCC
aplica en sus investigaciones, a pesar del respaldo de muchas
organizaciones científicas nacionales e internacionales, a pesar de la técnica
de revisión por pares que aplica el IPCC, los informes finales y las conclusiones son negociados y pactados políticamente con sus patrones.
En resumen, la base científica y la revisión por pares de la información publicada ayudan a garantizar que las conclusiones del IPCC sean
respaldadas por la evidencia científica disponible y reflejen el consenso científico
mayoritario actual. No obstante, la intervención de sus patronos en la publicación de sus informes, disminuye su fiabilidad en cuanto a rigor científico. Los informes finales (entre 8 y 10 desde su fundación) son documentos mastodónticos tan solo aptos por auténticos estudiosos especialistas. Las comisiones técnicas (donde están presentes delegados políticos de los patronos) resumen las conclusiones del IPCC a informes de unas 20 páginas dirigidos a los gobiernos y entidades supra gubernamentales.
Valga esta información para
determinar que el IPCC no es el Papa y sus conclusiones no son la Biblia, salvo
por parte de sus más fervorosos creyentes.
El cambio climático existe desde que la tierra tiene atmósfera. Ningún experto ni científico puede negar esta obviedad. Múltiples causas provocan cambios en nuestra atmósfera. El principal factor de inestabilidad y cambio atmosférico es la recepción y absorción de la radiación cósmica. Dentro de esta radiación es fundamental la luz solar. Su intensidad y su ángulo de incidencia sobre el globo terráqueo, son factores principales en los efectos que produce la radiación solar a nuestra atmósfera.
La órbita terrestre respecto al sol varía cíclicamente, de casi circular a una forma claramente elíptica. Por tanto la distancia de la tierra al sol durante las distintas estaciones es variable. El eje geográfico de la tierra tiene variaciones de ángulo respecto al plano orbital (oscilación de peonza) también de forma cíclica. El propio sol es inestable y tiene periodos de mayor y menor actividad. Las erupciones de su corona pueden ser de menor o mayor intensidad y pueden dirigirse hacia cualquier dirección. Los fotones y demás ondas y/o partículas emitidas por nuestro sol tardan ocho minutos en llegar a la atmósfera terrestre. Varios satélites vigilan y estudian permanentemente nuestro astro rey para poder prevenir en lo posible, los efectos de sus erupciones.
Nada de lo expuesto entra en los informes públicos del IPCC. ¿Las mayores causas del cambio climático no entran en los análisis de esta entidad?
La atmósfera está compuesta por un 78% de nitrógeno, 21% de oxígeno y un 1% de otros gases. El vapor de agua y el argón son los mayores componentes de este 1%. El dióxido de carbono CO2 representa un 0,04%, el Neón un 0,018%, hay trazas de CH4 (Metano), Helio, Kriptón, Xenón, Hidrógeno libre, etc.
En
cuanto a oscilaciones de proporción de
CO² en la atmósfera
terrestre y su temperatura global, no es necesario recurrir a erupciones
volcánicas (la del Toba) de hace 74.000 años. Los registros paleo-climáticos
indican que ha habido variaciones significativas en la temperatura global del planeta y en
la proporción de CO² en la
atmósfera durante los últimos 2000 años. Entre los años
900 y 1300 d.C., se produjo un periodo de calentamiento global conocido como el
"Máximo Medieval". Luego, entre los siglos XVI y XIX, se
produjo la llamada “pequeña edad de hielo”. Durante este periodo, la
temperatura global se enfrió significativamente, lo que se manifestó en el
crecimiento de los glaciares, en la extensión del hielo marino y en el descenso
del nivel de mares y océanos. Las razones de estas oscilaciones no han sido descritas de forma científicamente contrastada. Desde principios del siglo XX, la
temperatura global ha experimentado un calentamiento significativo. En
promedio, la temperatura global ha aumentado aproximadamente 1°C desde 1900.
Gran parte de este calentamiento se ha producido desde la década de 1970. Todo
ello es información registrada en los medios medibles naturales (troncos de
árboles, hielos “llamados” eternos, dataciones geológicas, etc.).
Es innegable la existencia
del cambio climático. Lo hubo y lo habrá. También es importante
tener en cuenta que el cambio climático no es solo un problema ambiental, sino
también un problema económico, social y de seguridad global. El actual ciclo de calentamiento
global tiene el potencial de afectar significativamente la economía global, la
seguridad alimentaria, la salud humana y la biodiversidad, entre otros
aspectos. La urgencia de abordar el cambio climático se debe en gran parte a la
magnitud y el alcance de estos impactos
potenciales. Lo que no está tan claro es el nivel de alarma promovida por los gobiernos y las entidades
ecologistas que se basa en una evaluación subjetiva de la evidencia
científica y de los riesgos potenciales asociados con el cambio climático. Aunque
es importante abordar el cambio climático, debe hacerse con valoraciones
objetivas e imparciales, de manera equilibrada y proporcionada, considerando la
complejidad del problema y la efectividad de respuestas factibles y
justificadas.
Es de principal importancia determinar el origen del actual ciclo de calentamiento global. Se debe estudiar la participación en éste, de los gases de efecto invernadero para actuar sobre ellos de forma consecuente, factible y eficiente. Según los informes científicos disponibles (entre ellos los del IPCC), los orígenes son diversos. Por orden de importancia:
a) La quema
de productos fósiles (carbones, petróleos y sus derivados -gas
incluido-) se ha incrementado muy sensiblemente desde la revolución industrial.
Su utilidad en la industria (producción de energía eléctrica, cementeras, etc.)
es la responsable de su posición número uno en los orígenes de los gases de
efecto invernadero (incluido el CO²). El
tráfico rodado, marítimo y aéreo, así como las calefacciones de edificios,
contribuyen en menor medida a las emisiones de estos gases.
b) La
deforestación, que mengua la capacidad de absorción natural
del CO² y es una
de las causas del desequilibrio actual.
c) La
agricultura y la ganadería que son fuertes emisores de CO² y metano (CH4).
d) Los
procesos naturales (volcánicos, la reversión nocturna de las
propias plantas, etc.)
Se deduce fácilmente que la emisión
antropogénica es, en todo caso superior al 60% de las emisiones totales de
gases de efecto invernadero. Ante el incremento de 300 a 415 ppm de CO² en la atmósfera durante los dos últimos siglos,
las plantas se adaptan incrementando su poder de absorción, aunque tal
incremento es insuficiente para lograr el equilibrio de emisores y
absorbedores.
La fotosíntesis de las
plantas y los océanos son los grandes absorbedores netos de dióxido de
carbono (CO²). Son
nuestros únicos aliados en este quehacer. Los minúsculos esfuerzos de
reabsorción de CO² producido
por instalaciones emisoras humanas son respetables pero ineficientes para
restablecer el equilibrio.
Si analizamos los países mas
emisores del planeta, China (32%), EEUU (13%) e India (11%) suman más del 56% de las emisiones
antropogénicas del planeta.
Mi egoísta, pero objetiva
conclusión es que mientras los países productores de más de la mitad de
los gases de efecto invernadero no disminuyan drásticamente sus emisiones,
mientras los gobiernos de nuestra querida Europa sigan permitiendo la producción de electricidad quemando gas, carbón, petróleos y derivados, a mí no me pidan
desmesurados sacrificios vitales que reduzcan exageradamente mi confort y mi
economía. La agenda 2030 es una quimera inalcanzable y exige unos cambios drásticos, en parte inútiles y excesivos en todo caso, al 5% de la población mundial. Mi compromiso y mis
esfuerzos están y estarán a favor de la reducción de emisiones de gases,
líquidos, partículas y sólidos que polucionen el planeta. Mi forma de vida ha
cambiado en tal sentido y seguirá cambiando. Pero no me exijan sacrificios
dogmáticos ni adhesiones inquebrantables destinados a fracasar ineludiblemente en sus
objetivos, que van contra mi forma de vivir y tienden a anular mi propia
identidad.
Debemos reconocer que sobre los factores no antropogénicos del cambio climático, nada pueden hacer los habitantes del planeta. Dado que su magnitud es de proporciones gigantescas respecto a las que la actividad humana pueda suponer, es posible que la actual alarma sea simplemente la reacción al reconocimiento de nuestra debilidad y nimiedad como seres humanos.
Abordar el cambio climático es necesario, pero no a costa de imponer dogmas, ni sacrificios ciegos que afectan la vida de millones sin tocar a los grandes responsables globales. Mi compromiso es con una ecología racional, sin fanatismos ni manipulaciones políticas. Porque solo con pensamiento crítico, conocimiento técnico y responsabilidad compartida, podremos enfrentar con eficacia los desafíos que nos esperan.
#ManipulaciónClimática, #LibertadDeExpresión, #EcoHipocresía, #DictaduraVerde, #SacrificiosInútiles, #DogmaAmbiental, #PolíticaClimática
Referencias:
-(1) NASA Change (2019). Carbon Dioxide Concentration | NASA
Global Climate Change. https://climate.nasa.gov/vital-signs/carbon-dioxide/
– (2) IPCC Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el
Cambio Climático https://www.ipcc.ch/languages-2/spanish/
– (3) Skeptical
Science (2015). Plants cannot live on CO2 alone. https://skepticalscience.com/co2-plant-food.htm
– (4) Sneed, A.
(2018). – - Ask the experts: does rising CO2 benefit plants?. Scientific
American. https://www.scientificamerican.com/article/ask-the-experts-does-rising-co2-benefit-plants1/
– (5) Carrington,
D. (2019). Tree planting ‘has mind-blowing potential’ to tackle climate crisis.
The Guardian. https://www.theguardian.com/environment/2019/jul/04/planting-billions-trees-best-tackle-climate-crisis-scientists-canopy-emissions
– (6) Campbell,
J., Berry, J., Seibt, U., Smith, S., Montzka, S., & Launois, T. et al.
(2017). Large historical growth in global terrestrial gross primary production.
Nature, 544(7648), 84-87. doi:http://doi.org/f9xxnp
– (7) Green, J.,
Seneviratne, S., Berg, A., Findell, K., Hagemann, S., Lawrence, D., &
Gentine, P. (2019). Large influence of soil moisture on long-term terrestrial
carbon uptake. Nature, 565(7740), 476-479. doi:http://doi.org/gftrpf
– (8) Kovenock,
M., & Swann, A. (2018). Leaf trait acclimation amplifies simulated climate
warming in response to elevated carbon dioxide. Global Biogeochemical Cycles,
32(10), 1437-1448. doi:http://doi.org/gd886k
– (9) Myers, S., Zanobetti,
A., Kloog, I., Huybers, P., Leakey, A., & Bloom, A. et al. (2014).
Increasing CO2 threatens human nutrition. Nature, 510(7503), 139-142.
doi:http://doi.org/gc3fqj
lunes, 10 de abril de 2023
20 Aniversario
Políticamente incorrecto, irredento pecador.
Este es un escrito irrelevante
por cuanto está motivado por el cumpleaños no de un humano, ni tan siquiera una
mascota. Hoy, nueve de abril de 2023, mi coche cumple 20 años.
Es un Porsche 911, de los muchos
miles que se llevan fabricando desde 1963. Se mantiene en un excelente estado a
pesar de su edad y sus casi doscientos mil kilómetros. Ha sido un fiel
compañero, fiable, divertido, potente, dócil y rebelde a la vez y sigue
transmitiendo emociones a quien lo conduce llenando de placer cualquier
trayecto adaptándose al perfil del trazado como guante de seda en puño de
hierro. Pretendo seguir con él durante los próximos veinte años, hasta que uno
de los dos expire y deje al otro en la soledad y el desconsuelo.
Pero ¡qué digo! ¡Veinte años!
¡Blasfemia! ¡Un coche térmico en 2043!
Pues sí. Reflexionemos. Partimos
de axiomas falsos confundiendo el CO²
con la polución, el cambio climático con el fuego del infierno. La combustión
es una reacción química exotérmica en la cual se produce una reacción entre una
sustancia combustible y un agente oxidante (usualmente oxígeno), generando
calor y emitiendo productos de combustión, como dióxido de carbono, agua y
otros gases y residuos. Durante la combustión, la energía química almacenada en
la sustancia combustible es liberada en forma de calor y luz, lo que la
convierte en una fuente importante de energía para muchas aplicaciones
prácticas. Recordemos que la revolución industrial
Sin embargo, la combustión también puede tener efectos negativos sobre
el medio ambiente, ya que hay productos de la combustión que pueden contaminar
el aire. Por esta razón, se buscan formas de reducir la emisión de gases y
residuos en los procesos de combustión. Vamos a profundizar un poco buscando la
ecuanimidad y los efectos probados.
Los gases.
El dióxido de carbono (CO²) es un componente esencial para el proceso de fotosíntesis de las plantas. Durante la fotosíntesis, el CO² es absorbido por las hojas de la planta a través de unos pequeños poros llamados estomas. Una vez dentro de la célula vegetal, el CO² se combina con una molécula llamada ribulosa bisfosfato (RuBP) para formar una molécula inestable llamada ácido fosfoglicérico (PGA). El PGA se convierte en glucosa y otros compuestos orgánicos a través de una serie de reacciones químicas que requieren energía de la luz solar y de otras moléculas disponibles en la naturaleza. Sin CO², las plantas no pueden realizar la fotosíntesis y crecer, lo que tendría un efecto devastador en el ecosistema y la vida en la Tierra. Los análisis geológicos muestran que la concentración de CO² en la atmósfera terrestre desde la aparición del hombre en la tierra, ha fluctuado entre 250 y 700 partes por millón (ppm). Las fluctuaciones dependen en gran medida de efectos naturales (eventos volcánicos, meteóricos, etc). Se estima que al comienzo de la revolución industrial la concentración era de 300 ppm y hoy alcanza los 416 ppm. Las plantas crecen más, emiten más oxigeno y nosotros respiramos mejor en este sentido. El efecto invernadero del CO² es importante, pero de menor entidad que los aspavientos de movimientos catastrofistas quieren magnificar. Controlar su evolución, sí. Pero la criminalización actual del CO² es rotundamente una exageración impropia. Estamos hablando del 0,04% de los componentes de nuestra atmósfera. En todo caso, los grandes productores de CO² son las plantas de producción eléctrica, en su mayor parte.
Los óxidos de nitrógeno (NOx) son gases producidos durante la
combustión a altas temperaturas y pueden causar problemas respiratorios, como
el asma, y contribuir a la formación de smog y lluvia ácida.
El monóxido de carbono (CO) es un gas inodoro e incoloro muy tóxico
para los humanos y los animales, ya que interfiere con la capacidad de la
sangre para transportar oxígeno.
Los hidrocarburos (HC) en forma gaseosa son emitidos cuando el
combustible no se quema completamente y pueden contribuir a la formación de
ozono troposférico, un contaminante del aire perjudicial para la salud.
Las partículas.
Las partículas microscópicas de muy diversa composición, pueden
causar problemas respiratorios y enfermedades pulmonares cuando se inhalan, y
también contribuyen a la formación de smog y a la contaminación del aire. Los
motores térmicos emiten una variedad de productos sólidos en forma de
partículas cuando se quema el combustible en su interior. Estas partículas se
conocen como material particulado o PM (por sus siglas en inglés, Particulate
Matter).
El material particulado emitido por los motores térmicos puede variar
en tamaño y composición, dependiendo del tipo de combustible utilizado, la
calidad del combustible, el diseño del motor y otros factores. Algunos ejemplos
comunes de productos sólidos emitidos por un motor térmico son:
Hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP): Estos compuestos
orgánicos sólidos son producidos durante la combustión incompleta del combustible
y pueden ser tóxicos para la salud humana y el medio ambiente.
Óxidos de azufre (SOx): Estos productos sólidos se forman cuando el
combustible contiene azufre y se quema a altas temperaturas. Pueden contribuir
a la formación de lluvia ácida y otros problemas ambientales.
Metales pesados: Algunos metales pesados, como el plomo, el cadmio y
el mercurio, pueden estar presentes en el combustible y ser emitidos como
partículas sólidas durante la combustión.
Cenizas: Las cenizas son el residuo sólido que queda después de la
quema del combustible. Estas partículas pueden ser tóxicas y contribuir a la contaminación
del aire y generar smog.
Es importante controlar y reducir la emisión de estos productos
sólidos de los motores térmicos para proteger la salud humana y el medio
ambiente. Los motores modernos ya utilizan tecnologías como los filtros de
partículas para reducir la cantidad de material particulado emitido por el
motor.
Para reducir la emisión de gases y partículas tanto en su cantidad como en su poder contaminante, se utilizan
tecnologías como los sistemas de control que incluyen sensores, catalizadores y filtros
activos. Las tecnologías híbridas
en la tracción de vehículos, permiten recuperar la energía en las
deceleraciones (frenados) y así disminuir los consumos y por tanto emitir menos residuos. Combustibles mejorados con nuevas tecnologías y esfuerzos adicionales en
la producción de motores más limpios contribuirán a una larga vida de los
motores térmicos cuya sustitución, hoy en día, no es posible sin dañar grave y
profundamente la vida humana en sus facetas laborales y económicas, así como en
el confort y libertad conseguidos.
Dejaremos atrás indudablemente nuestra era del carbón (combustibles fósiles), pero a su tiempo y en función de la capacidad humana para sustituirlo por conjuntos (combustible y motor) basados en otras tecnologías. Consumir carbón, gas y petróleo para producir energía eléctrica y luego favorecer al coche eléctrico portador de un inmundo almacén de contaminación escondido en su batería, no es la solución. Las baterías tienen una vida operativa claramente inferior a la del coche térmico y su reciclaje es mucho más complejo que éste, con restos imposibles de eliminar totalmente y potencialmente muy peligrosos para la vida. La generación de electricidad "verde" (sin gas, carbón, ni petróleo) para las necesidades de la humanidad actuales (y menos futuras) no se conseguirá hasta el próximo siglo (por lo menos). La esperanza actual de producción eléctrica en una térmica de fusión no es probable hasta finales del presente siglo. Estamos en un impass y deberemos gestionarlo con inteligencia y basándonos en realidades y no inútiles quimeras. Deberemos trabajar durante los próximos decenios para producir mejores y eficientes combustibles y motores menos contaminantes. Las baterías, los combustibles, los neumáticos, los alquitranes y los motores (en este orden) deberán ser más amigables con la naturaleza.
En esta extraña Europa donde vivimos, habitan unos cuatrocientos millones de personas. La población mundial se aproxima a los ocho mil millones de seres humanos. Representamos menos del 5% de la humanidad. En Bruselas deben desconocer este dato. Según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), la industria automotriz emplea directamente a 2,8 millones de personas en Europa y cerca de 15 millones de empleos indirectos. La producción de vehículos eléctricos no precisa de esta mano de obra. De los siete mil seiscientos millones de personas no europeos, la gran mayoría sueña con poseer un Porsche, un Mercedes, un Audi, un Ferrari... Un coche europeo (térmico). La industria europea puede valorar su producto gracias a este inmenso mercado. Los vehículos que usará el 95% de la humanidad seguirán siendo térmicos, tras el 2030. Según lo que ahora predican los voceros de nuestros líderes europeos, renunciaremos a estos productos y mercados y el 5% de la humanidad irá a pie o andando a buscar trabajo en la Ford, la Toyota o la General Motors. La polución debida a los coches térmicos (sea la que sea) se reducirá en un inapreciable ¿5%? ¿Europa se depreciará y se empobrecerá mediante este suicidio colectivo para conseguir algo parecido a nada?
Por mucho que se legisle contra ella, la realidad es cabezona y nada influenciable.
¿A qué intereses sirve la irrealizable agenda 2030 impuesta por esta endógena Europa? Para mí, ésta es la pregunta que requiere una clara y necesaria respuesta.
Los políticos no buscan largas explicaciones como la presente, algo complejas y buscando la comprensión de la gente en procesos no siempre bien conocidos. Buscan un eslogan y un culpable. Luego, los medios serviles, la propaganda y supuestos estudios técnicos rastreros esparcen el mensaje corto de simplona comprensión.
Parece que es mejor matar al paciente que buscar el
remedio a la enfermedad.
martes, 14 de marzo de 2023
Malos Tiempos
viernes, 19 de agosto de 2022
Con nombre y apellido
Tras el indigno comportamiento de unos centenares de energúmenos en el acto de reconocimiento a las víctimas de los atentados de Barcelona del 17 de Agosto de 2017, viendo quien lideraba el grupo de golfos analfabetos sin respeto a madres llorando a sus hijos muertos por la barbarie de cuatro terroristas, no puedo más que expresar mi cólera. No han respetado ni el minuto de silencio en un acto donde se fundían lo más intimo de lo privado con el reconocimiento público al sufrimiento.
Laura Borrás.
Personaje repugnante, lideresa de los miserables y sectarios. Su formación política da más asco cuanto mejor se les vé y conoce. Esta mujer concentra casi todos los vicios y defectos que han hecho de Junts pel 3% el peor ejemplo de lo que puede ser un partido político. Destructivos, malsanos, matones, irresponsables, ladrones, chulos de barrio, incívicos, desleales, traidores y faltos de toda empatía.
El clan Pujol - Mas generó en 2009 un movimiento fundamentalista para tapar sus vergüenzas y culminó en 2017 con la huida de sus propios actos del farsante Puigdemón. Desde entonces, personajillos rastreros y aprovechados no dan más que malos ejemplos y peores liderazgos.
Me dán mas asco que pena, y como Catalán, vergüenza ajena.
miércoles, 16 de junio de 2021
Energía (II)
En Setiembre de 2004 redacté un escrito que publiqué en 2011 sobre la energía eléctrica. Hoy, que el kilovatio ha alcanzado su récord histórico a nivel de precio, deseo poner de relieve los mismos conceptos que me indujeron a la redacción citada.
http://rogersangenis.blogspot.com/2018/12/hoja-de-ruta-sobre-la-energia_16.html?m=1
Falta cultura, educación y
conocimiento sobre la generación de energía y sobran tópicos, falacias e
intereses mas o menos ocultos.
Ante todo, debemos reconocer la
extraordinaria aportación a la humanidad de la revolución industrial. Liberar
al ser humano del esfuerzo para realizar un trabajo sin usar su energía física
rompió los límites de la energía disponible y por tanto del potencial trabajo
de la humanidad. Todo ello a costa de la quema ingente de maderas, carbones y
toda suerte de compuestos orgánicos.
Pasados dos siglos, una vez
descubierta la otra cara de la moneda, la perjudicial liberación de gases de
efecto invernadero y la emisión de partículas compuestas derivadas de la combustión, se enfocó el abandono de la Era del Carbón. Ante los
errores de inicio en las instalaciones atómicas que produjeron algunos
incidentes fatales, también se quiso abandonar la Era Nuclear. Todo ello sin
orden ni concierto y obedeciendo oscuras voces con los más inconfesables
intereses y con el uso indiscriminado de populismos, eslóganes y creando
movimientos supuestamente populares y espontáneos. Demasiadas pancartas y
banderas contra pocos estudios científicos y programas serios avalados por
planes ejecutivos realizables y asumibles por la población y la economía.
El cortoplacismo y otras
vergonzosas prácticas de políticos a todos los niveles y de los lobbies
económicos, nos han llevado donde estamos, y las primeras quejas se están haciendo oír.
Los Países nórdicos generan una
gran parte de su energía eléctrica en centrales nucleares, y el precio de generación
de ésta es menos de la mitad del de España. Francia genera y vende a toda
Europa electricidad producida en sus 58 centrales atómicas y su tecnología es
la más avanzada del mundo (junto con EEUU).
Hasta que no llegue la tecnología
de fusión (supuestamente a finales del presente siglo) la única forma de
abastecer a la humanidad de suficiente energía eléctrica limpia y económicamente
asumible es la central nuclear de fisión de tercera generación. Alguien lo
tiene que decir y alguien deberá escucharlo.